Los niños con dislexia visual o de superficie suelen presentar un patrón muy característico.
Aquí te explico qué observar y cuál es la causa real detrás de cada dificultad:
🔹 Dificultad 1: Lectura muy lenta, silabeante o “a trompicones”
La ruta visual o directa (la que permite reconocer palabras “de un vistazo”) no está funcionando bien.
El niño no tiene suficiente vocabulario visual almacenado y debe usar la ruta fonológica como compensación, que es mucho más lenta.
Lo que ves:
El niño lee siempre dividiendo en sílabas incluso palabras muy frecuentes (“ca–sa”, “pe–ro”).
No reconoce palabras globalmente, aunque las vea a diario.
🔹 Dificultad 2: Errores en palabras irregulares u ortografía arbitraria
Su léxico ortográfico (memoria visual de palabras correctas) es escaso.
Al no tener la forma correcta guardada, usa la regla sonido ↔ letra… y produce errores.
Lo que ves:
Confunde “vaca” con “baca”, “tubo” con “tuvo”, “hola” con “ola”.
Escribe palabras según “suena”, sin respetar la forma correcta.
🔹 Dificultad 3: Confusión de palabras que se parecen visualmente
Tiene dificultades para discriminar la forma global de palabras parecidas.
La “huella visual” no está consolidada.
Lo que ves:
Confunde: “cama/cana”, “palo/palo”, “pero/perro”.
Omite, añade o cambia letras sin darse cuenta (paralexias visuales).
🔹 Dificultad 4: Problemas para recordar cómo se escriben palabras conocidas
Falta de estabilidad en el almacenamiento ortográfico, lo que indica que el sistema visual lexical aún no ha consolidado suficientes representaciones.
Lo que ves:
Ayer la escribieron bien; hoy la escriben mal.
Dudan entre varias formas: “quiso”—“kiso”—“quiso”.
Porque la ruta visual mejora con la exposición repetida.
El niño necesita ver las mismas palabras muchas veces, en distintos formatos, durante días o semanas.
Lo que hacéis en casa acelera el proceso que en el cole ocurre de forma más lenta:
✔️ más oportunidades de exposición
✔️ práctica más personalizada
✔️ actividades con más significado emocional
✔️ mayor motivación
Tu apoyo permite que la lectura deje de ser un esfuerzo mecánico y empiece a ser una actividad comprensible y fluida.
A continuación vamos a ver cada dificultad, su causa, el entrenamiento ideal progresivo que podéis seguir en casa y los ejercicios recomendados.
Esto se consigue exponiendo repetidamente las palabras hasta que su forma visual quede fijada en la memoria.
(Desarrollar la ruta visual y la automaticidad)
Si el niño lee letra a letra o sílaba a sílaba, significa que no está reconociendo palabras globalmente.
Por eso, el entrenamiento busca:
aumentar la frecuencia de exposición
fortalecer la huella visual de las palabras
favorecer la lectura global, no silábica
📈 Progresión de entrenamiento:
Palabras muy familiares (mamá, perro, casa, coche)
Palabras frecuentes de uso escolar (porque, también, quiere…)
Palabras de estructura más compleja
Palabras irregulares u ortografía arbitraria
La progresión va de lo más conocido → más frecuente → más complejo, porque la memoria visual se consolida mejor cuando parte de significados claros.
📝 Ejercicios:
1. Tarjetas de palabras + imagen
Enseñar la palabra junto a una foto/dibujo real.
Mostrarla 3–5 segundos.
Ocultar la tarjeta y pedir que el niño la encuentre entre varias.
Construye asociaciones rápidas palabra → significado, clave para la ruta visual.
2. “Palabra del día”
Colocar 3 palabras por semana en la nevera, espejo o mesa.
Verla, leerla y señalarla muchas veces al día.
Automatiza la forma escrita.
3. Bingo de palabras frecuentes
Preparar cartones con palabras conocidas.
El adulto dice palabras; el niño las marca.
Fortalece la memoria visual sin presión.
(Desarrollar el léxico ortográfico)
Si escribe “ola” por “hola”, es porque la palabra no está guardada en su memoria visual.
Por eso, el entrenamiento debe:
crear representaciones estables
asociar forma escrita → significado único
evitar que el niño dependa exclusivamente del “cómo suena”
📈 Progresión de entrenamiento:
Palabras con significado muy claro (vaca/baca).
Homófonos simples.
Homófonos menos frecuentes.
Palabras arbitrarias sin apoyo auditivo (“huevo”, “queso”, “guitarra”).
📝 Ejercicios:
1. Parejas de homófonos con dibujos
Ejemplo:
vaca → 🐄
baca → 🚗
Pedir al niño:
unir palabra → imagen
tachar la incorrecta según una frase
Relación directa forma → significado.
2. Diccionario personal de palabras “que hay que memorizar”
Crear una libreta.
Cada página: palabra + dibujo + dos frases.
Revisarlo cada día durante 20 segundos.
(Refinar la discriminación visual ortográfica)
Si confunde “pero/perro” o “casa/casta”, significa que su sistema visual no distingue bien los patrones ortográficos.
📈 Progresión de entrenamiento:
Contrastes simples (pero/perro).
Contrastes con letras similares (cama/cana).
Contrastes más largos y complejos (camino/camino).
Frases con varias palabras parecidas para elegir.
📝 Ejercicios:
1. “Encuentra la correcta”
Dar tres opciones:
pero
perro
peró
El niño debe señalar la real.
2. “Veo, veo ortográfico”
Escribir 10 palabras muy parecidas; el niño solo subraya las correctas.
3. Tarjetas de patrones ortográficos
Ej.: -rr-, -ll-, -que-, -gui-
El niño debe formar palabras usando los patrones.
(Aumentar la repetición y fijación visual)
La única forma de estabilizar el léxico ortográfico es repetición espaciada y revisión frecuente.
📈 Progresión de entrenamiento:
Exposición diaria breve
Revisión 24 h después
Revisión semanal
Integración en textos
📝 Ejercicios:
1. Lectura repetida de listas cortas
5–7 palabras, 3 veces al día durante 1 semana.
2. Escritura con apoyo visual
Mostrar palabra 4 segundos
Ocultar
El niño la escribe
Mostrar para corregir
3. Mini-dictados con autocorrección
Dictar 5 palabras
El niño compara con la tarjeta original
Marca lo que debe mejorar