Un niño con dislexia fonológica suele tener problemas para “sonar” las palabras, especialmente las nuevas o las que no conoce. La causa principal es que su cerebro no convierte con facilidad las letras en sonidos, y esa es la habilidad básica para leer en un sistema alfabético.
A continuación, te explicamos qué dificultades puedes ver y por qué suceden, con palabras sencillas:
🔹 Dificultad 1: Le cuesta separar o juntar sonidos en las palabras
Su cerebro no “oye” los sonidos dentro de las palabras de forma clara. No tiene desarrollada la conciencia fonológica, que es la habilidad para manejar mentalmente los sonidos del habla, algo imprescindible para luego relacionarlos con las letras.
Lo que ves en casa:
No identifica que “sol” empieza igual que “sopa”.
No sabe cuántos sonidos tiene “pan”.
No puede decir qué sonido va al principio o al final.
Confunde palabras parecidas (casa / caza, pala / palla).
🔹 Dificultad 2: Le cuesta unir letras y sonidos (a-b-c → /a/-/b/-/c/)
No tiene automatizada la conversión grafema–fonema, es decir, la relación letra–sonido.
Como no es automática, su atención se consume en decodificar y no puede leer con fluidez.
Lo que ves:
Aprende una letra y al día siguiente la “olvida”.
Confunde grafías parecidas (p-q-b-d).
No recuerda el sonido de cada letra cuando las ve juntas.
Decodifica muy despacio: m-a… ma… l-a… la… mala…
🔹 Dificultad 3: Alteraciones en el orden de letras o sílabas
Su memoria verbal secuencial es débil: le cuesta retener el orden de los sonidos mientras los transforma en letras o los une para leerlos.
Lo que ves:
Omite letras (pato → pao),
Añade letras (pato → parto),
Cambia el orden (pla → pal, tar → tra).
Porque el cerebro aprende con repetición y práctica frecuente, y una sesión semanal en el cole o con el especialista no es suficiente.
El apoyo en casa:
Acelera la automatización
Mejora la confianza del niño
Reduce la frustración
Hace que el progreso sea visible antes
Cada pequeño avance que hagáis refuerza sus “circuitos lectores”.
Vamos a trabajar cada dificultad siguiendo una progresión lógica, empezando por lo que puede hacer con más facilidad y avanzando hacia tareas más complejas.
Recuerda estos principios de progresión:
Primero lo oral, luego lo escrito.
De unidades grandes (rimas, sílabas) a pequeñas (fonemas).
De simple → complejo.
Un niño no puede convertir letras en sonidos si antes no es capaz de escuchar los sonidos dentro de las palabras.
Así que primero fortalecemos el “oído lector”.
PROGRESIÓN DE EJERCICIOS
1️⃣ Nivel fácil: Rimas y aliteraciones
Es el nivel más básico de sensibilidad al sonido; no requiere segmentar nada.
Ayuda al cerebro a notar similitudes sonoras grandes.
Ejemplos de ejercicios:
“¿Cuál de estas palabras rima con casa: taza, perro, fresa?”
“Dime palabras que empiecen por /m/.”
2️⃣ Nivel medio: Trabajo con sílabas (unidades grandes)
La sílaba es una unidad natural del lenguaje; es fácil para el niño.
Ejemplos de ejercicios:
“Vamos a dar una palmada por cada sílaba: pa-to.”
“¿Cuál es la sílaba inicial de mesa?”
Juegos de tarjetas: unir dibujos que empiezan igual (sol–sombrero).
3️⃣ Nivel avanzado: Partes de la sílaba (ataque + rima)
Prepara para la separación fonémica, pero aún sin exigir manejar todos los sonidos por separado.
Ejemplos de ejercicios:
¿Qué tienen en común sol y sal? (se diferencian en solo un sonido).
Separar las partes: sol → /s/ + /ol/.
4️⃣ Final: Conciencia fonémica (sonido por sonido)
Es la base directa para aprender a leer y escribir con precisión: es la unidad del sistema alfabético.
Ejemplos de ejercicios:
“Dime los sonidos de pan.”
“Dime qué palabra es: /s/–/o/–/l/.”
“¿Qué sonido falta en pa_ o?”
Necesita que cada letra evoque automáticamente un sonido.
Si no es automático, la lectura se vuelve lenta y trabajosa.
PROGRESIÓN DE EJERCICIOS
1️⃣ Asociar letra + sonido de manera explícita
El cerebro necesita reforzar la conexión visual–auditiva repetidamente.
Ejemplos de ejercicios:
“Esta es la m. Su sonido es /m/. Pon el dedo en la boca para notar cómo vibra.”
Tarjetas con letra grande + gesto asociado (por ejemplo, /s/ como si “silbaras”).
2️⃣ Reconocimiento de la letra en distintas formas
Evita que el niño confunda variantes (mayúscula, minúscula, cursiva) y le da estabilidad al aprendizaje.
Ejemplos de ejercicios:
El juego del “busca la letra” en textos, envases, carteles.
Clasificar tarjetas con “todas las versiones” de la misma letra.
3️⃣ Síntesis (juntar sonidos para leer sílabas y palabras)
Es donde realmente se construye la lectura.
Ejemplos de ejercicios:
“¿Qué dice /m/ + /a/? → ma.”
Lectura de sílabas CV, luego CCV, luego palabras sencillas.
Juegos de formar palabras con letras móviles.
4️⃣ Escritura guiada: transformar sonidos en letras
La escritura fija la relación grafema–fonema y consolida la decodificación.
Ejemplos de ejercicios:
Dictado de sílabas: ma–mo–me, sta, cla, pro.
Dictado de palabras con feedback visual inmediato.
Leer implica recordar una secuencia de sonidos mientras se decodifica.
Si esa habilidad falla, aparecen inversiones, omisiones o desorden.
PROGRESIÓN DE EJERCICIOS
1️⃣ Memoria auditiva simple
Ejemplos de ejercicios:
Repetir series cortas: “di: sol – pan – mesa”.
“Te digo tres sonidos y los repites: /m/–/a/–/l/.”
2️⃣ Memoria auditiva con manipulación
Mejora la capacidad del niño para mantener y transformar secuencias.
Ejemplos de ejercicios:
Repetir al revés (sol → los).
Quitar un sonido (mesa sin /m/ → esa).
3️⃣ Orden correcto en escritura
Ejemplos de ejercicios:
Copiado de palabras cortas.
Dictado secuenciado: primero sílaba, luego palabra completa.
✔ 5 min – Juegos orales de conciencia fonológica
✔ 5 min – Lectura de sílabas/palabras según el nivel
✔ 5 min – Escritura guiada o dictado suave
Pequeño y constante es más eficaz que largo y esporádico.